Subsidio Extraordinario

«Gracias al Subsidio Extraordinario los asistentes del hogar y trabajadores temporales que se hayan quedado total o parcialmente sin trabajo por el estado de alarma podrán recibir una ayuda que será de hasta el 70% de los ingresos que se hayan dejado de recibir y nunca podrá superar el salario mínimo interprofesional de 950 euros mensuales. Por supuesto, esta ayuda extraordinaria es compatible con los ingresos percibidos por otras actividades por cuenta propia o ajena.


¿Cómo solicitarlo?


Solo hay que rellenar el formulario disponible en la sede electrónica del servicio público de empleo, el SEPE, y adjuntar la declaración responsable convenientemente firmada por los empleadores, que verifican que los datos consignados por la persona solicitante son verídicos.Los trabajadores temporales que no reúnan los requisitos suficientes como para percibir el subsidio por desempleo tras su despido a causa de la crisis del coronavirus podrán recibir la ayuda extraordinaria, en forma de pago único de 450 euros, aunque podría ampliarse.El Gobierno provee además otro tipo de ayudas para aliviar esta crisis:


– Bono social telefónico – https://www.zona-internet.com/bono-social-telefonico/


– Bono social – https://www.companias-de-luz.com/el-bono-social/


– Bono social del agua – https://www.serviciosluz.com/el-bono-social-del-agua-2020/

Daños causados por el pedrisco

La organización insta a los afectados a no firmar su consentimiento a las actuales peritaciones cuando no prevean más pérdidas por defoliación y golpes en la madera

AVA-ASAJA crea una comisión técnica de seguimiento para cubrir los daños causados por el pedrisco y que se puedan manifestar en los próximos meses

Valencia, 27 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha puesto en marcha una comisión técnica de seguimiento con el objeto de determinar la evolución durante los próximos meses de los daños en los caquis y cítricos por la tormenta de pedrisco que a principios de mayo descargó sobre 4.000 hectáreas de cultivo en los términos de Picassent y Alcàsser (en L’Horta Sud) y de Llombai y Catadau (en la Ribera Alta).

Pocos días después de producirse el temporal, una delegación de AVA-ASAJA encabezada por su presidente Cristóbal Aguado recorrió algunas de las parcelas más afectadas junto a otras entidades del sector agrario y el director territorial de Agroseguro en Levante, Manuel González. Durante dicho encuentro Agroseguro informó que sus técnicos realizarían unas primeras visitas a fin de identificar los campos castigados por la piedra y describir el grado de afección que pudiera haber ya que tanto los caquis como los cítricos se encuentran todavía en fase de floración y/o cuajado de frutos.

Sin embargo, estas visitas de carácter preliminar están generando inquietud y malestar entre los agricultores afectados porque al término de cada peritación se les ofrece firmar su consentimiento a un informe que entienden que, de cara al futuro, puede comportarles menores indemnizaciones. En efecto, AVA-ASAJA insta a los agricultores a no suscribir la validez de dichos documentos cuando limiten los daños máximos a los actuales, pero no contemplen la cobertura de más pérdidas que pueden acumularse en el tiempo debido a los efectos a medio plazo derivados de la defoliación de hojas, los golpes en la madera y el estrés sufrido por el pedrisco.

La creación por parte de AVA-ASAJA de una comisión técnica de seguimiento sobre una selección de explotaciones afectadas permitirá a los agricultores ir conociendo con exactitud el más que posible incremento de los daños y, por tanto, evitar la pérdida injusta de indemnizaciones al final de la campaña. AVA-ASAJA valora positivamente que Agroseguro haya ofrecido su voluntad de colaborar en esta comisión porque su respaldo favorece la consecución de una cobertura económica más ajustada a la realidad.

Se exige más controles a los cítricos sudafricanos

Sudáfrica, que empieza su campaña de exportación, ya encabeza el ranking mundial de interceptaciones de agrios infectados y ahora añade el riesgo de entrada del HLB

AVA-ASAJA exige a la UE que extreme los controles a los cítricos sudafricanos ante la expansión del HLB en África

Valencia, 26 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) exige a la Unión Europea (UE) que extreme los controles fitosanitarios en los puertos de entrada a los cítricos procedentes de Sudáfrica, cuya campaña de exportación de naranjas y mandarinas va a empezar en breve. La organización agraria lanza esta reivindicación tras conocer que la enfermedad más devastadora de la citricultura mundial –Huanglongbing (HLB), también llamada Citrus Greening o ‘Dragón amarillo’–, junto al vector transmisor Diaphorina citri, se ha detectado en Kenia y se investiga su expansión hacia el sur de África. Tanto es así que el gobierno sudafricano ya ha iniciado inspecciones y recomienda a los agricultores que vigilen la presencia del vector transmisor en sus explotaciones citrícolas.

AVA-ASAJA advierte de que estas preocupantes noticias disparan aún más si cabe el riesgo fitosanitario que entrañan las importaciones citrícolas originarias de Sudáfrica a la UE. Según datos oficiales de Europhyt, este país tercero encabeza el ranking de interceptaciones de cítricos infestados de plagas y enfermedades con un total de 34 en 2019, por delante de China (25), Uruguay (24) y Argentina (21). La tendencia, incluso, va en aumento pues el número de detecciones ascendió en el último ejercicio un 260%, al pasar de 13 en 2018 a 34 en 2019. Las dos principales enfermedades interceptadas fueron Thaumatotibia leucotreta o falsa polilla (21) y Guirnardia citricarpa, el hongo que causa la mancha negra de los cítricos (9).

Además, en referencia a la amenaza añadida del HLB, se trata del vector transmisor Diaphorina citri, es decir, la psila asiática, la cual aún no está presente en Europa y que ha demostrado tener una mejor adaptación a climas similares al mediterráneo que el otro vector –la psila africana Trioza erytreae– que actualmente se halla en las islas Canarias, Galicia y Portugal.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “la escandalosa y suicida actitud de complicidad que exhibe Bruselas ante Sudáfrica nos ha costado ya pérdidas millonarias debido a la entrada de muchas plagas y enfermedades que diezman nuestros campos, nos aumenta el riesgo cierto de entrada de otras tan alarmantes como la mancha negra o la falsa polilla, y ahora nos abre la posibilidad de padecer la peor de todas las enfermedades citrícolas del mundo. El HLB es una bacteria que no cuenta con tratamientos curativos y que arrasa la producción en los países donde se instala: tenemos el caso de Florida donde la cosecha se ha reducido más del 70%”.

Aguado reclama a la UE que “cambie radicalmente su posición ante el lobby sudafricano y su sumisión ante los ‘padrinos’ de Sudáfrica, que son miembros de la UE, para anteponer la seguridad sanitaria a intereses puramente comerciales. La crisis del Covid-19 debería hacer replantear a las autoridades que no podemos seguir con esta globalización mal entendida del todo vale. La mejor medicina para el HLB es la prevención y ello pasa esencialmente por evitar su llegada a la UE a través de controles exhaustivos y por suspender las importaciones foráneas cuando se determine un riesgo significativo de entrada de la enfermedad”. 

Nueva ley del etiquetado de la miel

La organización tacha de “engaño inaceptable” que una miel con un 1% de miel española y un 99% de miel china pueda ser etiquetada “Origen: España y China”

AVA-ASAJA considera la nueva ley del etiquetado de la miel un avance insuficiente contra la crisis apícola

Valencia, 23 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera la nueva normativa sobre el etiquetado de la miel, aprobada por el Consejo de Ministros esta semana coincidiendo con el Día Mundial de las Abejas, un “avance insuficiente” para paliar la grave crisis de rentabilidad que atraviesan los apicultores valencianos.

La legislación establece que todas las mieles que hayan sido elaboradas a partir de producciones de distinta procedencia tienen la obligación de indicar en su etiqueta el listado de todos los países de origen donde se haya recolectado. Sin embargo, AVA-ASAJA  tacha de “engaño inaceptable” que no haya obligación legal de especificar en esa misma etiqueta el porcentaje de cada país. De ese modo, puede darse la posibilidad de que una miel con un 1% de miel española y un 99% de miel china pueda ser etiquetada como ‘Origen: España y China’.

La organización agraria reprocha al Gobierno que no haya tenido en cuenta la reivindicación histórica del sector apícola de reflejar en la etiqueta el listado de países origen de la miel, ordenados de mayor a menor, junto con el porcentaje de miel de cada país que contiene el envase. Con la finalidad de minimizar el fraude al consumidor, AVA-ASAJA exige además que no pueda figurar el origen de España mientras no alcance al menos el 20% del contenido total del producto final. 

“Esperábamos una legislación con más garantías –concluye el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado– porque las importaciones foráneas, sobre todo las procedentes de China, suponen una clara competencia desleal a la miel nacional y resulta fundamental distinguirla en los lineales. Por un lado, las mieles chinas entran a la Unión Europea a unos precios que representan la tercera parte de los costes de producción europeos. Y por otro, de cara al consumidor, su mezcla con la miel española merma la calidad del producto debido a la adición masiva de jarabe de azúcar y a su proceso artificial de deshidratación”.

Los aranceles de Trump expulsan las mandarinas y naranjas

AVA-ASAJA acusa a la UE de beneficiar a los sectores económicos del centro-norte mientras cierra mercados como EEUU y Rusia al sector agrario por causas ajenas

Los aranceles de Trump expulsan las mandarinas y naranjas españolas del mercado estadounidense

Valencia, 20 de mayo de 2020. Los buenos resultados que cosechan las exportaciones agroalimentarias de la Comunitat Valenciana en plena crisis del Covid-19 se ven lamentablemente empañados por la pérdida definitiva del mercado estadounidense para el comercio de las mandarinas y naranjas españolas.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) confirma los peores augurios y constata, a partir de datos de la interprofesional Ailimpo, que los aranceles de hasta el 25% impuestos el pasado octubre por la Administración Trump sobre los cítricos y otras producciones agrarias nacionales han reducido a cero los envíos de naranjas y mandarinas durante la presente temporada 2019/20 con destino a Estados Unidos, mientras que las exportaciones de limones apenas alcanzan las 922 toneladas.

AVA-ASAJA subraya que esta medida arancelaria tomada por Washington, en respuesta a un conflicto relacionado con las ayudas destinadas al sector aeronáutico Boeing-Airbus, ha supuesto la “puntilla” a la campaña histórica de clementinas remitidas desde el puerto de Castellón, la cual registró su récord de exportaciones en la campaña 2006/07 con cerca de 80.000 toneladas pero que, con el paso de los años, venía experimentando una tendencia a la baja debido a las presiones y falsas acusaciones por parte del lobby citrícola de Estados Unidos.

En esta última campaña (con datos hasta el 18 de abril), destinos como Omán (1.105 toneladas) y Panamá (1.003 tn) ya superan a una superpotencia como Estados Unidos en volumen de exportaciones citrícolas españolas. Destaca así mismo el caso de Canadá, país vecino que, con la onceava parte de habitantes, compra cincuenta veces más cítricos (47.790 tn) que Estados Unidos.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, lamenta que “nuestro sector agrario se ha vuelto a ver grave e injustamente perjudicado por causas que no tienen nada que ver con el campo. La pérdida del mercado norteamericano se suma al veto del mercado ruso provocado también por un problema político ajeno al sector agrario, y a la propia UE, como es el conflicto de Ucrania y Rusia. Es evidente que la agricultura valenciana y española irían mucho mejor si dispusieran de estos dos mercados de primera importancia mundial y es un despropósito tenerlos cerrados por el ‘mercadeo’ irresponsable que llevan a cabo las autoridades comunitarias”.

En este sentido, Aguado acusa a la UE de “beneficiar descaradamente a los sectores económicos del centro-norte del continente mientras no duda en dejar vendida a la agricultura mediterránea mediante acuerdos comerciales con países terceros o barreras arancelarias. O se cierra Rusia para todos o se abre para todos, lo que es intolerable es que se puedan seguir vendiendo productos industriales a los rusos (llama la atención la venta de coches de Alemania, país que curiosamente le compra el gas a Rusia) y, en cambio, España no pueda vender sus producciones agroalimentarias a Moscú. Esta no es la Europa que queremos: hay que abrir mercados a los agricultores y no cerrarlos, hay que dar la llave de las decisiones de Bruselas a todos sus miembros y no solo a unos pocos privilegiados, hay que hacer más Europa y no depender cada vez más de la alimentación que pueda o no llegarnos de fuera”.

planes europeos para limitar fitosanitarios mientras no hayan alternativas naturales

Aguado: “Queriendo evitar un problema ambiental, la UE genera otro mucho peor al incentivar el abandono de tierras y la dependencia alimentaria de países terceros”

AVA-ASAJA tacha de “utópicos y suicidas” los planes europeos para limitar fitosanitarios mientras no hayan alternativas naturales eficaces contra las plagas agrarias

Valencia, 19 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) tacha de “utópicos y suicidas” los planes que maneja la Comisión Europea encaminados a limitar el uso de productos fitosanitarios mientras el sector agrario no disponga de alternativas naturales o ecológicas que resulten verdaderamente eficaces para combatir las cada vez más numerosas plagas y enfermedades que atacan a las producciones agropecuarias.

La organización agraria denuncia, además, que las políticas verdes impuestas por las autoridades comunitarias actúan al margen, incluso en dirección opuesta, a las directrices agrarias llevadas a cabo en el resto del mundo, una circunstancia que, a juicio de AVA-ASAJA, condena al sector agrario europeo a una pérdida progresiva de competitividad tanto en el mercado global como en el propio mercado europeo donde se permite a las importaciones de países terceros el empleo de sustancias prohibidas a los agricultores comunitarios. 

Así de contundente se expresa AVA-ASAJA ante la presentación, prevista para mañana, de la estrategia ‘De la granja a la mesa’ con la cual Bruselas abre el debate sobre la necesidad de elevar aún más las exigencias ambientales a la actividad agraria ante la salida de la pandemia. Este plan forma parte del Pacto Verde europeo (Green New Deal) que pretende conseguir en 2050 una economía neutra en emisiones de CO2.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “los agricultores somos los primeros interesados en contar con la agricultura más segura y sostenible pero, al competir en un mundo globalizado, esa aspiración será irrealizable si la Unión Europea intenta llevarla a cabo de forma unilateral y sin medir su impacto económico. Convertirnos en el vertedero mundial de las plagas y enfermedades vegetales introducidas desde países terceros y, al mismo tiempo, arrebatarnos las herramientas necesarias para hacerles frente, mientras el resto del mundo sí puede utilizarlas, significa condenarnos al desperdicio alimentario, a la competencia desleal y a la ruina. En lugar de soñar por su cuenta, Bruselas debería poner los pies en el suelo y buscar coincidencias con el exterior, tanto a la hora de investigar nuevos métodos de lucha como de aplicar normas recíprocas de mercado”.

“No aprende del Covid-19”

Aguado agrega que “la Comisión Europea parece no haber aprendido nada del Covid-19. La extraordinaria recuperación ambiental experimentada durante esta pandemia ha dejado bien claro que el sector agrario, que ha seguido trabajando, no contamina como algunos venían difamando de manera demagógica y pseudocientífica.  Al contrario, el campo se ha erigido como una actividad esencial para suministrar alimentos y preservar el territorio. Por eso no se entiende que la clase política continúe empecinada en castigar a la agricultura europea con más restricciones y menos apoyos. Queriendo evitar un problema ambiental que se ha demostrado exagerado, Bruselas genera otro muchísimo peor al incentivar el abandono de tierras agrarias y la dependencia alimentaria de países terceros”.

Los agricultores valencianos ultiman las labores de desinfección

VA-ASAJA agradece esta campaña voluntaria y altruista del sector agrario llevada a cabo en más de 100 pueblos de todas las comarcas de la Comunitat Valenciana

Los agricultores valencianos ultiman las labores de desinfección contra el Covid-19 por la desescalada

Valencia, 18 de mayo de 2020. La imagen, convertida ya en todo un símbolo, de los tractores desinfectando las calles contra el Covid-19 va desapareciendo en los pueblos valencianos a medida que avanza la desescalada y, desde hoy, con el pase a la fase 1 de toda la Comunitat Valenciana. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estima que cerca de un millar de agricultores están ultimando su colaboración, de manera voluntaria y altruista, en estas labores de desinfección para mantener lo más limpias y seguras posibles del virus las calles de más de un centenar de municipios de todas las comarcas valencianas.

Esta campaña solidaria del sector agrario ha contado con la coordinación de los ayuntamientos, a través de los consejos agrarios locales, con AVA-ASAJA, otras organizaciones profesionales agrarias, cooperativas, comunidades de regantes y todas aquellas entidades del campo que han prestado su ayuda desinteresada en los momentos más críticos de la expansión del Covid-19. A nivel nacional, la organización ASAJA ha aplicado esta iniciativa en buena parte de las comunidades autónomas.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, afirma que “los agricultores estamos mostrando nuestro lado más solidario en esta emergencia sanitaria. Además de seguir al pie del cañón para garantizar el suministro de alimentos, no hemos dudado en echar una mano a la hora de prevenir la pandemia y colaborar en donaciones a las familias más vulnerables. Hemos pasado de manifestarnos por la baja rentabilidad a sacar nuestros tractores para ayudar a la sociedad y ese compromiso debería conllevar precios dignos y un reconocimiento social”. 

En la mayor parte de las localidades valencianas, el sector agrario ya ha dejado de acometer las tareas de desinfección para evitar molestias a los ciudadanos durante sus paseos al atardecer. En muchos de esos casos los consistorios han reemplazado la colaboración de los agricultores por servicios municipales o a cargo de empresas privadas que efectúan una desinfección de modo más localizado. Por su parte, aquellos municipios que aún mantienen las labores del colectivo agrario han decidido retrasar el horario de las mismas a partir de las 23 horas.

Aguado destaca “las muestras de agradecimiento que la ciudadanía nos ha trasladado. Ahora que la situación del virus parece más controlada, que la gente sale más de sus casas y que en el campo se acumulan las labores agrarias propias de esta época del año, creemos lógico aparcar nuestra colaboración. Tenemos las máquinas de aplicación, los equipos de protección individual (EPIs), la formación necesaria para acometer estas tareas de manera segura. Y queremos que sepan todos que estaremos ahí cuando haga falta”.  

Caqui con precios por debajo del coste estimado

La organización reclama al Ministerio de Agricultura que agilice el desarrollo de las medidas aprobadas para mejorar la posición del productor en la cadena alimentaria

Valencia, 15 de mayo de 2020. Ante el cierre de las primeras operaciones de compraventa de caqui en el campo, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estima que el coste medio de producción asciende a 0,27 euros por kilo y anuncia que trasladará denuncias a la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, para que investigue aquellos contratos que establezcan un precio en origen por debajo de dicho coste medio de producción y, en su caso, abra el correspondiente expediente sancionador al operador comercial.

Esta iniciativa de AVA-ASAJA responde a la nueva normativa impulsada por el Ministerio de Agricultura y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) –tras la oleada histórica de movilizaciones del sector agrario– que introduce el coste de producción como una cláusula obligatoria en las relaciones contractuales y una indicación expresa de que el precio pactado entre productores y su primer comprador cubre esos gastos de cultivo. En este sentido, la organización agraria reclama al ministro Luis Planas que agilice el desarrollo de esta y otras medidas urgentes para mejorar la posición de agricultores y ganaderos en la cadena alimentaria.

Un estudio técnico de AVA-ASAJA estima que el coste medio de producir un kilo de caqui se eleva a 0,27 euros debido al progresivo descenso del rendimiento productivo. Actualmente los gastos totales alcanzan los 676 euros por hanegada, mientras que la producción comercial real, descontando los destríos, se sitúa en torno a 2.500 kilos por hanegada. La introducción de nuevas plagas y enfermedades que están afectando al caqui (sobre todo cotonets, moscas blancas y trips), la aparición de resistencias y la ausencia de materias activas autorizadas que resulten verdaderamente eficaces para combatirlas, a causa de las crecientes restricciones fitosanitarias impuestas por la Unión Europea, ha incrementado más de un 20% los destríos en las últimas cuatro campañas, llegando a niveles de hasta el 80% de frutas desperdiciadas en algunas parcelas de La Ribera durante la pasada temporada.

Planta hospedante de Xylella fastidiosa

El sector ha recibido recientemente más malas noticias en materia de sanidad vegetal. Por un lado, la conselleria de Agricultura ha confirmado, en base a los análisis genéticos llevados a cabo, la resistencia de la mancha foliar del caqui (Mycosphaerella nawae) ante fungicidas elaborados mediante la materia activa Piraclostrobin.

Por otro lado, la última actualización de la base de datos de plantas realizada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) incluye el caqui (Diospyros kaki) como hospedador de la Xylella fastidiosa, una enfermedad sin cura que se está expandiendo en los almendros del norte de Alicante, que está a punto de entrar en la provincia de Valencia por la inoperancia de la conselleria de Agricultura y que demuestra una gran facilidad para ‘saltar’ a otras plantas hospedantes.

La anomalía climática y el Covid-19 suman nuevas dificultades para el arranque de frutales

Para ampliar información, agricultores que van a arrancar sus frutales:

Juan José Alepuz, responsable de la sectorial de frutas de AVA-ASAJA: 669 654 055

Fernando Hervás, delegado de AVA-Carlet: 609 670 346

La anomalía climática y el Covid-19 suman nuevas dificultades a un sector que ha abandonado 2.000 hectáreas en la última década y este año prevé perder 4.000 más

AVA-ASAJA alerta de que el 40% de los productores valencianos de frutales de hueso arrancarán tras la recolección por la crisis continuada de rentabilidad

Valencia, 14 de mayo de 2020. Los productores valencianos de frutales de hueso están sufriendo una nueva campaña con resultados desastrosos que recrudece a niveles insostenibles la situación del sector. Tanto es así que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que el 40% de los agricultores de albaricoque, melocotón, nectarina, paraguayo y ciruelo han decidido arrancar sus árboles cuando concluya la recolección de la fruta, sobre todo en los meses de julio y agosto, debido a la crisis continuada de rentabilidad.

La superficie cultivada de estos frutales asciende a 10.272 hectáreas (Ha) en la Comunitat Valenciana, de acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Agricultura incluidas en su informe ESYRCE correspondiente al ejercicio 2019. Por tanto, AVA-ASAJA estima que los productores arrancarán este año un total de 4.000 Ha en las comarcas valencianas. Esta drástica reducción de terreno se suma a las 2.000 Ha que ha ido perdiendo la fruta de hueso en la Comunitat durante la última década (12.020 Ha en 2010) y las 8.000 Ha desde 2002 (18.202 Ha), último año con estadísticas publicadas en la página web del departamento gubernamental.

La organización agraria denuncia graves problemas de comercialización debido a la falta de demanda de calibres pequeños de fruta que han agravado el cierre del canal HORECA (restauración, turismo, etc.) por el estado de alarma del Covid-19 y las elevadas exigencias comerciales impuestas por la gran distribución europea.

Otro factor determinante que lastra la temporada de la fruta de hueso es, a juicio de AVA-ASAJA, la anomalía climática de los últimos meses que ha ocasionado una disminución de la cosecha superior al 20% en la Comunitat Valenciana. Los efectos de la borrasca Gloria en enero y el récord de jornadas lluviosas en abril, combinadas con las altas temperaturas, se han cebado especialmente con las variedades tempranas, las cuales han tenido más dificultades, a pesar de un riguroso aclareo, para engordar su tamaño y satisfacer la demanda de categoría A (con un diámetro mayor de la fruta).

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “los frutales de hueso atraviesan una situación límite en el campo valenciano. El año pasado fue, en términos de rentabilidad, el peor de las últimas tres décadas. Y si esta temporada acaba tan mal como ha empezado, un número muy importante de productores dirán basta y se sumarán a los que anteriormente han tirado la toalla. O se paga un precio digno o no se produce, así de claro. Es lamentable perder un patrimonio tan tradicional de nuestra agricultura porque, hartos de números rojos, los fruticultores se ven obligados a sacrificar sus árboles. Aunque la mayoría simplemente abandonarán la explotación, muchos de ellos reconvertirán los huertos hacia otros cultivos como los cítricos o los almendros, lo que podría generar excesos de producción en el futuro”.

Se exige una reunión urgente con los ganaderos de ‘bous al carrer’

El sector agradece al Consell su diálogo con las Peñas pero reclama darle prioridad a los ganaderos para garantizar ante todo la supervivencia de esta cabaña

AVA-ASAJA exige a la conselleria de Agricultura una reunión urgente con los ganaderos de ‘bous al carrer’

Valencia, 12 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama a la conselleria de Agricultura una reunión urgente con el colectivo de ganaderos de los ‘bous al carrer’ a fin de abordar medidas destinadas a garantizar la supervivencia de esta cabaña ganadera autóctona. No en vano, la organización advierte de que ya han empezado a sacrificarse reses bravas en los mataderos y estima que en las próximas semanas la cifra podría ascender a 6.000 animales, debido a la supresión indefinida de los festejos taurinos por el estado de alarma del Covid-19 y a la exclusión, por parte del Botànic II, de las ayudas autonómicas a este sector ganadero.

Esta solicitud de diálogo llega un día después de conocerse que el Consell mantuvo una videoconferencia con la Federación de Peñas de Bous al Carrer. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, agradece que “la Generalitat, a través de la Agencia Valenciana de Seguridad, tuviera la amabilidad de reunirse con las peñas para abordar el futuro de la fiesta, pero creemos que está enfocando mal el asunto, ya que el problema lo están sufriendo en primerísimo lugar los ganaderos y es a ellos a los que el gobierno autonómico debería dar prioridad en el diálogo y en el apoyo institucional”.

En respuesta al motivo que la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, esgrimió para vetar a los ganaderos de ‘bous al carrer’ de las ayudas agrarias –solo dice conceder apoyo a los colectivos afectados por el Covid-19 que “nos da de comer”–, Aguado explica que “no tiene ningún fundamento argumentar eso cuando en el sector hay muchas actividades agropecuarias con ayudas que no van dirigidas exclusivamente a la alimentación, sino también a usos energéticos, a la cosmética, la medicina, la construcción, etc. Además, los animales empleados para los ‘bous al carrer’ se destinan también a uso alimentario con el paso de los años. La clase política debe aparcar la ideología, el sectarismo y la búsqueda de votos, y actuar objetivamente en defensa tanto de los ganaderos como de los animales a los que tanto dice proteger.”

Aguado remarca que “se trata de una rama ganadera que, como cualquier otra, está sujeta a las normas establecidas por la conselleria de Agricultura y, por tanto, no tiene menos derecho a acceder a esta línea de ayudas. Probablemente, es el sector ganadero que se ha visto más castigado por la crisis del Covid-19, ya que la prohibición de los festejos comporta la pérdida de la gran mayoría de los ingresos mientras que los ganaderos tienen que asumir los mismos gastos en alimentación, cuidado de los animales y mantenimiento de las explotaciones”.