Archivo por días: 14 mayo, 2020

La anomalía climática y el Covid-19 suman nuevas dificultades para el arranque de frutales

Para ampliar información, agricultores que van a arrancar sus frutales:

Juan José Alepuz, responsable de la sectorial de frutas de AVA-ASAJA: 669 654 055

Fernando Hervás, delegado de AVA-Carlet: 609 670 346

La anomalía climática y el Covid-19 suman nuevas dificultades a un sector que ha abandonado 2.000 hectáreas en la última década y este año prevé perder 4.000 más

AVA-ASAJA alerta de que el 40% de los productores valencianos de frutales de hueso arrancarán tras la recolección por la crisis continuada de rentabilidad

Valencia, 14 de mayo de 2020. Los productores valencianos de frutales de hueso están sufriendo una nueva campaña con resultados desastrosos que recrudece a niveles insostenibles la situación del sector. Tanto es así que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que el 40% de los agricultores de albaricoque, melocotón, nectarina, paraguayo y ciruelo han decidido arrancar sus árboles cuando concluya la recolección de la fruta, sobre todo en los meses de julio y agosto, debido a la crisis continuada de rentabilidad.

La superficie cultivada de estos frutales asciende a 10.272 hectáreas (Ha) en la Comunitat Valenciana, de acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Agricultura incluidas en su informe ESYRCE correspondiente al ejercicio 2019. Por tanto, AVA-ASAJA estima que los productores arrancarán este año un total de 4.000 Ha en las comarcas valencianas. Esta drástica reducción de terreno se suma a las 2.000 Ha que ha ido perdiendo la fruta de hueso en la Comunitat durante la última década (12.020 Ha en 2010) y las 8.000 Ha desde 2002 (18.202 Ha), último año con estadísticas publicadas en la página web del departamento gubernamental.

La organización agraria denuncia graves problemas de comercialización debido a la falta de demanda de calibres pequeños de fruta que han agravado el cierre del canal HORECA (restauración, turismo, etc.) por el estado de alarma del Covid-19 y las elevadas exigencias comerciales impuestas por la gran distribución europea.

Otro factor determinante que lastra la temporada de la fruta de hueso es, a juicio de AVA-ASAJA, la anomalía climática de los últimos meses que ha ocasionado una disminución de la cosecha superior al 20% en la Comunitat Valenciana. Los efectos de la borrasca Gloria en enero y el récord de jornadas lluviosas en abril, combinadas con las altas temperaturas, se han cebado especialmente con las variedades tempranas, las cuales han tenido más dificultades, a pesar de un riguroso aclareo, para engordar su tamaño y satisfacer la demanda de categoría A (con un diámetro mayor de la fruta).

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “los frutales de hueso atraviesan una situación límite en el campo valenciano. El año pasado fue, en términos de rentabilidad, el peor de las últimas tres décadas. Y si esta temporada acaba tan mal como ha empezado, un número muy importante de productores dirán basta y se sumarán a los que anteriormente han tirado la toalla. O se paga un precio digno o no se produce, así de claro. Es lamentable perder un patrimonio tan tradicional de nuestra agricultura porque, hartos de números rojos, los fruticultores se ven obligados a sacrificar sus árboles. Aunque la mayoría simplemente abandonarán la explotación, muchos de ellos reconvertirán los huertos hacia otros cultivos como los cítricos o los almendros, lo que podría generar excesos de producción en el futuro”.

Se exige una reunión urgente con los ganaderos de ‘bous al carrer’

El sector agradece al Consell su diálogo con las Peñas pero reclama darle prioridad a los ganaderos para garantizar ante todo la supervivencia de esta cabaña

AVA-ASAJA exige a la conselleria de Agricultura una reunión urgente con los ganaderos de ‘bous al carrer’

Valencia, 12 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama a la conselleria de Agricultura una reunión urgente con el colectivo de ganaderos de los ‘bous al carrer’ a fin de abordar medidas destinadas a garantizar la supervivencia de esta cabaña ganadera autóctona. No en vano, la organización advierte de que ya han empezado a sacrificarse reses bravas en los mataderos y estima que en las próximas semanas la cifra podría ascender a 6.000 animales, debido a la supresión indefinida de los festejos taurinos por el estado de alarma del Covid-19 y a la exclusión, por parte del Botànic II, de las ayudas autonómicas a este sector ganadero.

Esta solicitud de diálogo llega un día después de conocerse que el Consell mantuvo una videoconferencia con la Federación de Peñas de Bous al Carrer. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, agradece que “la Generalitat, a través de la Agencia Valenciana de Seguridad, tuviera la amabilidad de reunirse con las peñas para abordar el futuro de la fiesta, pero creemos que está enfocando mal el asunto, ya que el problema lo están sufriendo en primerísimo lugar los ganaderos y es a ellos a los que el gobierno autonómico debería dar prioridad en el diálogo y en el apoyo institucional”.

En respuesta al motivo que la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, esgrimió para vetar a los ganaderos de ‘bous al carrer’ de las ayudas agrarias –solo dice conceder apoyo a los colectivos afectados por el Covid-19 que “nos da de comer”–, Aguado explica que “no tiene ningún fundamento argumentar eso cuando en el sector hay muchas actividades agropecuarias con ayudas que no van dirigidas exclusivamente a la alimentación, sino también a usos energéticos, a la cosmética, la medicina, la construcción, etc. Además, los animales empleados para los ‘bous al carrer’ se destinan también a uso alimentario con el paso de los años. La clase política debe aparcar la ideología, el sectarismo y la búsqueda de votos, y actuar objetivamente en defensa tanto de los ganaderos como de los animales a los que tanto dice proteger.”

Aguado remarca que “se trata de una rama ganadera que, como cualquier otra, está sujeta a las normas establecidas por la conselleria de Agricultura y, por tanto, no tiene menos derecho a acceder a esta línea de ayudas. Probablemente, es el sector ganadero que se ha visto más castigado por la crisis del Covid-19, ya que la prohibición de los festejos comporta la pérdida de la gran mayoría de los ingresos mientras que los ganaderos tienen que asumir los mismos gastos en alimentación, cuidado de los animales y mantenimiento de las explotaciones”. 

Daños por las tormentas de pedrisco

AVA-ASAJA estima que la afección alcanza el 100% en hortalizas y hasta el 80% en caquis, cítricos y frutales de hueso en Picassent, Alcàsser, Llombai y Catadau

Una tormenta de pedrisco azotó ayer más de 4.000 hectáreas de cultivo en L’Horta Sud y La Ribera Alta

Valencia, 11 de mayo de 2020. Una tormenta de pedrisco descargó con gran intensidad durante la madrugada del sábado al domingo ocasionando importantes daños sobre los cultivos y las infraestructuras agrarias. Según una primera estimación de urgencia de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), la piedra azotó una franja superior a las 4.000 hectáreas de cultivo en los términos de Picassent, Alcàsser, Llombai y Catadau.

El grado de afección es diverso en función de la zona, pero en los peores casos alcanza la totalidad de la cosecha en las hortalizas de temporada y hasta el 80% en explotaciones de caquis, cítricos y frutales de hueso, según advierte AVA-ASAJA. Por su parte, los caquis y los cítricos (mandarinas y naranjas) se encuentran ahora mismo en fase de floración y cuajado de los primeros frutos de la campaña que viene. Del total de la superficie afectada en Picassent y Alcàsser, aproximadamente unas 2.000 hectáreas de caqui y cítricos han sufrido una defoliación importante y el granizo ha causado daños significativos en la madera de los árboles, lo que podría incrementar la caída de frutos en los próximos días.

En cuanto a los frutales de hueso, como el albaricoque, el melocotón o la nectarina, su recolección se halla bastante avanzada y, por tanto, la tormenta merma la producción de aquellas variedades más tardías. Otro cultivo que también se ve afectado es el kiwi, cuyos invernaderos en Picassent ya fueron duramente golpeados durante la borrasca Gloria en el pasado mes de enero. El aguacate es otra alternativa de cultivo con prometedores resultados en términos de rentabilidad que, tras este episodio de pedrisco, también se ha visto afectado.

La tormenta se desplazó de sur a norte, descargando las primeras piedras en los términos de Catadau y Llombai y subiendo hacia Picassent y Alcàsser, donde el granizo formó ríos blancos por las calles del casco urbano.

En cualquier caso, AVA-ASAJA reitera que todavía es pronto para evaluar con más precisión el alcance de los daños, pues hay que esperar unos días para saber el perjuicio perpetrado sobre los caquis y cítricos. La organización agraria solicita a Agroseguro que agilice las peritaciones en los campos siniestrados y a la Administración ayudas fiscales para aliviar las pérdidas sufridas. Siniestros como este ponen de manifiesto la importancia de contratar el seguro agrario. Por ello, AVA-ASAJA reclama un aumento de las partidas presupuestarias que destina la administración a la contratación de pólizas a través de subvenciones.

Pastores que ayudan a la soledad de mayores e ingresados

La campaña solidaria de INTEROVIC ‘Compartiendo Soledad’ pone en contacto telefónico a ganaderos con personas que están aisladas debido al Covid-19

Pastores de AVA-ASAJA colaboran en una iniciativa que combate la soledad de mayores e ingresados

Valencia, 9 de mayo de 2020. Ganaderos de ovino y caprino de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) colaboran, de manera desinteresada, en una nueva iniciativa solidaria que pretende combatir la soledad de aquellas personas que, debido al Covid-19, se han quedado aisladas, tanto en los domicilios habituales como en las residencias de ancianos y en las instalaciones médicas donde se mantienen ingresados.

Esta campaña lleva por título ‘Compartiendo Soledad’ y está impulsada por la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino, INTEROVIC, como entidad encargada de agrupar y representar a todos los ganaderos y pastores de ovejas y cabras de España.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, afirma que “los pastores saben lo que es sentir la soledad y hacerle frente con la mejor disposición, ya que trabajan muchas horas del día con la única compañía de los animales y el paisaje. Esa manera de ver la vida genera empatía y resulta especialmente útil entre aquellas personas que ahora mismo están sufriendo la soledad porque no pueden estar junto a sus familiares o allegados. El sector agrario está mostrando su lado más solidario en esta crisis del Covid-19 y esta es otra de las muchas iniciativas altruistas que lleva a cabo en beneficio de la sociedad”.

Los interesados llaman al teléfono 91 002 74 79 y piden a la operadora que le pasen con cualquiera de los pastores voluntarios que se han prestado a colaborar. El coste es el habitual en una llamada a teléfono fijo y para muchos usuarios será gratuito por la implantación de tarifas planas. El horario es de lunes a viernes, de nueve de la mañana a seis de la tarde.

La avispilla del almendro

La organización también solicita más investigación dirigida a facilitar a los agricultores herramientas biológicas o químicas verdaderamente eficaces

AVA-ASAJA exige al Consell que costee las medidas obligatorias de control contra la avispilla del almendro tras expandirse a 40.000 hectáreas de 11 comarcas

Valencia, 8 de mayo de 2020. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) exige a la Conselleria de Agricultura que destine una partida para cubrir los gastos ocasionados por las medidas de control que el propio departamento de la Generalitat Valenciana obliga a realizar a los agricultores para combatir la avispilla del almendro (Eurytoma amygdali).

La organización agraria reacciona así ante las nuevas exigencias establecidas por el Consell tras reconocer oficialmente que esta plaga se ha propagado a las comarcas del Alto Palancia, Hoya de Buñol, Ribera Alta, Vall d’Albaida, l’Alacantí, Marina Baixa y l’Alcoià, que se suman a las de Utiel-Requena, Valle de Ayora, Alt Vinalopó, Vinalopó Mitjà. Según estimaciones de AVA-ASAJA, la superficie afectada por la avispilla del almendro supera las 40.000 hectáreas en estas 11 comarcas de la Comunitat Valenciana, con un grado de afección que en los peores casos echa a perder la totalidad de la cosecha.

AVA-ASAJA también solicita una mayor apuesta por la investigación dirigida a facilitar a los agricultores herramientas de control, bien químicas bien biológicas, verdaderamente eficaces. Preocupa especialmente la situación de los productores de almendra ecológica, puesto que no disponen de suficientes materias para hacer frente a la plaga. Asimismo, la entidad reclama compensaciones económicas por las pérdidas sufridas derivadas de la evidente falta de control por parte del Consell frente a esta plaga que se introdujo en la Comunitat en 2015.

Obligaciones

Entre las medidas fitosanitarias que deben adoptar los agricultores tanto en los campos productivos como en aquellas parcelas de almendro abandonadas destacan: retirar y destruir las almendras afectadas antes de la salida de los adultos de avispilla para no contribuir a la diseminación de la plaga; realizar los tratamientos fitosanitarios en los momentos adecuados y con los productos recomendados por los servicios técnicos con competencias en materia de sanidad vegetal de la Conselleria de Agricultura; y extremar las medidas de limpieza de la maquinaria de recolección para evitar que restos de almendras afectadas constituyan focos de dispersión de la plaga. Asimismo, los almacenes receptores de almendra deberán destruir las almendras afectadas por la plaga de la avispilla recibidas en sus instalaciones. En caso de incumplimiento de las medidas fitosanitarias obligatorias, la Conselleria advierte de que podrá aplicar duras infracciones y sanciones.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, señala que “si el Consell no ha impedido la introducción de esta plaga foránea, no ha puesto suficientes medios para frenarla y amenaza con multar a quien incumpla sus obligaciones, al menos debería ayudar a los agricultores en la lucha contra la avispilla del almendro”.