Archivos mensuales: junio 2018

Fallaron los controles de la detección de Xylella

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, pide a los europarlamentarios que exijan responsabilidades a la Comisión Europea por los graves perjuicios causados

 

La UE no detectó la presencia de  en las importaciones vegetales hasta un año después de la entrada de la bacteria en territorio europeo

 

Valencia, 18 de junio de 2018. Las propias estadísticas oficiales de la Unión Europea (UE) revelan que los servicios de inspección no detectaron ni un solo caso de la presencia de la bacteria Xylella fastidiosa en los cargamentos vegetales importados de terceros países -convertidos en foco fundamental de la transmisión de nuevas plagas agrarias- hasta un año después de que se declarase la citada enfermedad en una explotación de olivos de Italia. Esta desgraciada circunstancia tuvo lugar en 2013 y desde entonces la Xylella se ha extendido también a determinadas regiones de Francia y de España, donde está causando estragos en la Comunitat Valenciana, Baleares y, en menor medida, en Madrid y Andalucía.

Sin embargo, y sorprendentemente, sólo fue a partir de 2014 cuando los datos de la Comisión Europea comenzaron a reflejar casos de Xylella interceptados en partidas de plantas importadas, pero ninguno consignan las estadísticas oficiales entre 2005 -año en que comenzó a funcionar este sistema estadístico sobre sanidad vegetal- y 2013, año en que apareció la enfermedad en Italia. A partir de ese momento, las cifras de la Comisión relativas a la presencia de Xylella en las importaciones experimentaron un cambio radical y es en 2014 cuando, por primera vez y con la devastadora enfermedad ya declarada en Europa, comienzan a constatar de manera oficial la identificación de Xylella.

Así, según los datos oficiales, en 2014 se registraron 4 detecciones de la bacteria en plantas de café originarias de Costa Rica y otra detección más en otra planta de café procedente de Honduras. Al año siguiente se produjeron otras dos identificaciones de Xylella: una en plantas Mandevilla sanderi (jazmín brasileño) enviadas a Europa desde Brasil y otra más en un cargamento de plantas de café remitido desde Honduras. Durante 2016, 2017 y 2018 se llevaron a cabo un total de 5 nuevas identificaciones de Xylella, en esta ocasión localizadas en plantas de geranio, nogal, frambuesa y zarzamora originarias de México y Estados Unidos.

En otras palabras, que desde 2014, la Comisión Europea reconoce a través de sus propias estadísticas la detección de, al menos, 12 casos de Xylella en partidas de material vegetal de terceros países, lo cual contrasta poderosamente con el hecho de que en los años anteriores la presencia de la bacteria pasase del todo desapercibida para los inspectores de la UE.

“Lo que es obvio -lamenta el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado- es que no se puede encontrar lo que no se busca y resulta escandaloso y, desde luego, inaceptable que las autoridades comunitarias no comenzasen a detectar la presencia en las importaciones de una bacteria peligrosísima y perfectamente conocida e identificada en el mundo hasta que la tuvimos dentro del territorio europeo. La consecuencia es que miles de agricultores están pagando un alto precio por la negligencia de aquellos que deberían proteger a sus administrados y es imprescindible adoptar medidas rotundas para terminar con esta sensación de impunidad”.

Por ello, el máximo responsable de esta organización agraria hace un llamamiento a todos los grupos políticos con representación en el Parlamento Europeo “para que tomen cartas en el asunto y exijan en el marco de la Eurocámara responsabilidades a la Comisión Europea”. A raíz de la aparición de la Xylella en distintos cultivos de los países ya mencionados, el Ejecutivo comunitario introdujo ciertas modificaciones en el reglamento de control de la sanidad vegetal de las importaciones con el objeto de endurecer los requisitos y calmar los ánimos, pero el presidente de AVA-ASAJA no oculta su escepticismo al respecto: “nos tememos -señala- que esos cambios fueron una operación meramente cosmética y para comprobarlo basta con ver cómo Sudáfrica continúa introduciendo cítricos infectados de Mancha negra a mansalva mientras la Comisión sigue mirando hacia otro lado y escudándose en tácticas dilatorias en lugar de actuar con la contundencia requerida”.

Daños de diversa consideración en cítricos

El último episodio de pedrisco ha causado daños de diversa consideración en cítricos,  caqui y hortalizas de las comarcas de Camp de Túria, Camp de Morvedre y Horta Sud

La acumulación de tormentas de piedra y agua en esta primavera eleva a 13 millones las pérdidas en el campo

Valencia, 7 de junio de 2018. La acumulación de tormentas de granizo y las copiosas lluvias que se han sucedido a lo largo de una primavera marcada por la inestabilidad atmosférica está pasando una factura que cada día resulta un poco más onerosa para el campo valenciano. A los dos episodios de pedrisco registrados a finales del pasado mes de mayo y que causaron pérdidas valoradas en unos 10 millones de euros, se sumó la intensa granizada que descargó durante la tarde de ayer en determinadas zonas de las comarcas de Camp de Túria, Camp de Morvedre y Horta Sud. Los daños ocasionados por este último siniestro oscilarán en torno a los 3 millones de euros, de acuerdo con las estimaciones realizadas por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA).

Después de un análisis más a fondo, efectuado esta mañana, los servicios técnicos de esta organización confirman los datos generales que adelantaron en la tarde de ayer y que arrojaban la cifra de unas 3.000 hectáreas afectadas en mayor o menor medida por la piedra. Concretamente, la comarca que se ha llevado la peor parte es Camp de Túria, con un total de 1.300 hectáreas que han sufrido los efectos de la tormenta, y que se reparten especialmente en los términos municipales de la Pobla de Vallbona, Llíria, Benaguasil y Benisanó. Cítricos y hortalizas, como sandía, cebolla, calabaza o patata, son los cultivos que han resultado más perjudicados con niveles de afección muy variables, pero que en algunas explotaciones llegan al 50% de la cosecha. El valor económico de las pérdidas se situaría en 1,3 millones.

El granizo de la tarde de ayer también tuvo una incidencia negativa en las comarcas de l’Horta Sud y Camp de Morvedre. En el primer caso la superficie afectada asciende a 800 hectáreas y la cuantía de las pérdidas se eleva a unos 800.000 euros, mientras que en el segundo, el territorio donde se han registrado daños es de unas 900 hectáreas y el valor de las pérdidas alcanza los 900.000 euros. Los cítricos y los caquis de localidades como Picassent, Torrent, Masanassa, Catarroja y Alcàsser (Horta Sud) y Benifairó de les Valls (Camp de Morvedre) son los que han padecido estas inclemencias climáticas con grados de afección que oscilan entre el 20 y el 60% de las cosechas.

Por otra parte, y como consecuencia de las anteriores tormentas, están comenzando a aparecer ciertos problemas de marchitez fisiológica en algunas parcelas de viñedo de la comarca de Utiel-Requena, un fenómeno motivado por las oscilaciones bruscas de temperatura. También hay preocupación en el sector arrocero a causa de la gran cantidad de agua acumulada durante las últimas semanas, una circunstancia que podría haber provocado el arrastre y el desplazamiento de algunas plantas.

No obstante, y con las excepciones ya apuntadas, también es preciso destacar que estas últimas lluvias están teniendo efectos sumamente beneficiosos para la agricultura valenciana en su conjunto y de manera muy especial para los cítricos y los cultivos de interior, como almendro viña y olivar. Además, el agua ha limpiado el arbolado, recargado los acuíferos e incrementado el nivel de los pantanos.

LA “LETRA PEQUEÑA” DE LA PAC POST-2020 SIENTA LAS BASES PARA DINAMITAR LA ÚNICA POLÍTICA COMÚN DE LA UE

POLÍTICA AGRARIA COMÚN

LA “LETRA PEQUEÑA” DE LA PAC POST-2020 SIENTA LAS BASES PARA DINAMITAR LA ÚNICA POLÍTICA COMÚN DE LA UE

 

* Los “Planes de Apoyo”, principal cambio en la arquitectura de la PAC, habilitan a los EE.MM. a establecer su propio marco legal para la concesión de las ayudas agrarias.  

 

* COAG rechaza esta renacionalización de la PAC porque provocaría serias distorsiones en las rentas de los agricultores de distintos países y pone en peligro el valor añadido de un mercado único.

 

* Resulta lamentable que la única novedad de la Comisión a la hora de priorizar las ayudas a los verdaderos agricultores sea un cambio de denominación: de agricultor activo a genuino.

 

Sevilla, 1 de junio de 2018. COAG Andalucía califica de “grave error estratégico de consecuencias imprevisibles” la propuesta de textos legislativos de la PAC post-2020, presentada hoy por el Comisario de Agricultura, Phil Hogan. Esta organización considera que los “Planes de Apoyo” nacionales, principal cambio en la arquitectura de la PAC, sientan las bases para dinamitar la única política común de la UE al habilitar a los EE.MM a establecer su propio marco jurídico para la concesión de las ayudas agrarias.  

 

Para COAG este enfoque resulta inaceptable porque erosiona gravemente el principio del carácter comunitario de la PAC y puede provocar serias distorsiones entre rentas agrarias y agricultores de distintos países. La financiación debe ser 100% comunitaria del primer pilar (pagos directos) y los pagos anuales establecidos en el mismo deben estar completamente asegurados. Esta organización rechaza cualquier tipo de renacionalización de la PAC porque tendrá consecuencias imprevisibles para la delicada economía agraria y el medioambiente y pone en peligro el valor añadido que supone contar con un mercado único. Hasta ahora, el marco legal de la PAC ha sido establecido por la Unión Europea, tanto en los Reglamentos de Base como a través de Reglamentos Delegados y de Aplicación. Los Reglamentos han sido el instrumento legislativo que ha permitido conseguir una Política Agraria integradora y Común.

 

Asimismo, COAG considera lamentable que la única novedad de la Comisión a la hora de priorizar la ayudas a los verdaderos agricultores sea un cambio de denominación: de agricultor activo a genuino. COAG rechaza este cambio de nombre ya que introduce confusión y reclama que se recupere la iniciativa planteada en la reforma de 2013 para identificar a aquellos titulares que desarrollan una actividad agraria significativa, de forma personal y directa y cuya renta depende en un porcentaje apreciable de la misma.  De esta forma se evitaría que perceptores ajenos al sector se estuvieran lucrando de los pagos directos de la PAC. COAG propone que un agricultor/a sea considerado activo/a si cumple con la definición de agricultor profesional establecida en nuestro país.

 

Respecto a la condicionalidad de los pagos directos, la propuesta de la Comisión conlleva la incorporación obligatoria de los requisitos del Greening dentro del paraguas de una condicionalidad reforzada. Lo que no tiene sentido es que se establezca una nueva capa denominada “eco-esquema” que añada complejidad y duplicidad a la labor medioambiental de los agricultores, cargando de más burocracia la gestión. COAG apoya una condicionalidad adaptada a la realidad de las explotaciones agrarias, simplificada en su aplicación por parte de los agricultores con una reducción de la carga administrativa, siempre que exista un reconocimiento y legitimación del esfuerzo adicional que se le está pidiendo a los agricultores/as. No es de recibo que se planteen mayores exigencias medioambientales y de estándares de calidad y seguridad alimentaria y al mismo tiempo se propongan recortes presupuestarios que, sumados a la pérdida poder adquisitivo por efecto de la inflación, pueden alcanzar el  16,6% en los fondos agrarios para el periodo 2021-2027, incidiendo fundamentalmente en el capítulo de  desarrollo rural (-27%, en apoyo a la incorporación de jóvenes y mujeres, modernización de explotación, regadíos, innovación, agroambientales, mejora de infraestructuras, etc..) , pilar básico para los activos profesionales y para el modelo social de agricultura, mayoritario en España y Europa.

 

En el epígrafe de ayudas acopladas,  lamentamos el recorte del 15 al 13%  en la opción de establecer medidas vinculadas a la actividad, únicas ayudas del primer pilar dirigidas a sectores con dificultades y a los verdaderos activos del sector.

 

Entre los aspectos positivos de la propuesta, COAG destaca los siguientes:

 

Techo de ayudas por explotación. COAG siempre ha apoyado el establecimiento de un techo obligatorio a los pagos directos. Lamentablemente, estas propuestas han acabado frustrándose en anteriores reformas.  Valoramos la propuesta de la Comisión Europea de establecer un techo de 60.000 € a los pagos directos (siempre teniendo en cuenta el empleo en las explotaciones).

 

Pago Redistributivo Complementario a la Renta. Valoramos la introducción de un pago redistributivo a la renta para favorecer a las explotaciones del modelo social y profesional de agricultura. Consideramos que es imprescindible que dicho pago se establezca en función de las diferentes gamas de hectáreas que existen en el territorio español, con el fin de evitar transferencias entre diferentes sectores de producción. En cuanto al límite de hectáreas, debería establecerse un mecanismo que evite que esta medida beneficie a los absentistas. Asimismo, la puesta en marcha de este pago debe estar ligada a la instauración de una figura de agricultor activo similar al concepto de agricultor profesional.

 

En ese sentido, COAG Andalucía considera que el pago redistributivo debe ser obligatorio para todos los EEMM, y que a él debe destinarse un montante de los fondos de pagos directos adecuado al objetivo que se persigue, que es evitar la concentración de las explotaciones en pocas manos, el abandono de la actividad y el despoblamiento  del medio rural.

 

Sistema  de asesoramiento  a las explotaciones  agrarias. La innovación debe considerarse siempre desde la participación del sector agrario y conforme a sus necesidades de desarrollo. Ha de dirigirse al desarrollo del modelo social y profesional de agricultura mayoritario en Europa y en ningún caso al fomento de macro-explotaciones y sistemas de integración, que desplazan a los profesionales implantando un modelo de agricultura sin agricultores y hurtan el valor añadido al medio rural y por tanto su desarrollo y bienestar.

 

Desde COAG queremos manifestarnos a favor de políticas que fortalezcan el proyecto común de la UE. Apostamos por más Europa, pero mejor Europa. Por eso reivindicamos una PAC que priorice el modelo social y profesional de agricultura como columna vertebral en la construcción europea. El debate sobre el futuro de Europa, es también el debate sobre el futuro de su Agricultura y su Alimentación. Es una cuestión estratégica. Sin Calidad y sin Seguridad Alimentaria, no hay seguridad que valga”, ha remarcado Miguel López, Secretario General de COAG Andalucía.