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Madrid,
29 de abril de 2002. Un equipo de científicos del Departamento
de Agricultura del Centro de Investigación Agrícola de la
Universidad de Reading, (Reino Unido), ha publicado un estudio
que demuestra que los cultivos modificados genéticamente
reducen el uso de pesticidas. El estudio apunta que si la mitad
de los cultivos de maíz, remolacha, colza y algodón de la UE
fuesen transgénicos, el área fumigada por pesticidas se
reduciría en más de siete millones de hectáreas (algo menos
que el territorio que ocupa la Comunidad de Andalucía). Además,
implicaría un ahorro de casi 21.000 toneladas de combustible y
73.000 toneladas de dióxido de carbono, con el consiguiente
beneficio medioambiental.
El estudio, publicado en el Journal
of Animal and Feed Sciences,
destaca
que hasta el descubrimiento de las variedades modificadas genéticamente
la única forma de combatir los efectos negativos de las plagas
era el uso de productos químicos, pero en los últimos años, y
gracias a la aplicación de la biotecnología, se ha reducido el
uso de estos productos. Como ejemplo, el estudio destaca que en
2000 se ahorraron 22.000 toneladas de productos pesticidas en
todo el mundo gracias al uso de variedades modificadas genéticamente.
R. H. Phipps y J.R. Park,
los autores del estudio,
señalan, además que estos cultivos sirven también para
producir más y mejores alimentos, una característica muy
importante en una época en la que la población mundial está
en constante crecimiento y la superficie de cultivo para la
producción de alimentos se reduce.
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Acceso
al estudio (En inglés): http://www.medvet.umontreal.ca/biblio/v11n1.htm
Cultivos
genéticamente modificados resistentes a insectos
Se
denominan organismos genéticamente modificados para ser
resistentes a plagas (cultivos Bt) aquellas semillas cuyo código
genético ha sido modificado con un gen procedente de la
bacteria Bacillus
thuringensis, y que tienen la facultad de autoprotegerse
contra las plagas. Colza, maíz, algodón y colza son cultivos
que se han modificado con esta tecnología para ser resistentes
a insectos, y que en la actualidad se cultivan en 16 países de
todo el mundo entre los que se encuentran Estados Unidos, Canadá,
Argentina, China o India.
Todos estos cultivos han sido sometidos a rigurosos estudios por
diversas entidades como la AMA (American Medical Asociation) y
la EPA (Environment Protection Agency), quienes concluyeron que,
además de ser inocuos para la salud y el medio ambiente,
contribuyen a reducir notablemente el uso de productos químicos
y CO2 al entorno natural.
Gripe
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