Los bosques
primarios, como se conocen ahora aquellos ecosistemas forestales en los
que no ha intervenido el hombre, cubrían tras la última glaciación,
hace unos 8.000 años, casi la mitad de la superficie terrestre emergida.
En la actualidad sobrevive menos de la quinta parte, en gran parte en
peligro de desaparición. El análisis de los bosques primarios,
ecosistemas claves para la conservación de la biodiversidad, se ha
impulsado en los últimos años de la mano de la preocupación por su
futuro, y es uno de los grandes temas de la actual cumbre de la ONU sobre
biodiversidad.
Zonas extensas de
bosques primarios sobreviven únicamente en Canadá, la Amazonia y Siberia,
y suman unos 1.100 millones de hectáreas. Pequeñas zonas existen en la
Cuenca del Congo, islas del Pacífico como Borneo y Papúa-Nueva Guinea,
Escandinavia y el Cono Sur, el norte y el centro del continente americano.
Un total de 76 países ha perdido ya todos sus bosques primarios, y otros
11 pueden perderlos en los próximos años, explica en un extenso análisis
de la situación José Santamarta, de Worldwatch, quien también señala:
'La deforestación sigue siendo uno de los grandes problemas ambientales,
junto con la amenaza nuclear, el cambio climático y la pérdida de
biodiversidad'.
Según la revista Biológica,
que recoge los últimos datos sobre los bosques primarios, el problema
de la deforestación se ha acelerado enormemente en la última década, ya
que desde 1990 la Tierra pierde casi 10 millones de hectáreas boscosas
cada año. Todas las zonas están amenazadas, pero las tropicales son las
que albergan mayor biodiversidad. Sin embargo, las más amenazadas son las
correspondientes a bosques templados, fragmentados y talados.
Frontera
forestal
Los
expertos del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) señalan la importancia
de lo que llaman la frontera forestal, los grandes bosques primarios aún
no fragmentados en pequeños pedazos y capaces de albergar poblaciones
viables de todas las especies asociadas a un determinado tipo de bosque. Más
del 75% de la frontera forestal del mundo está en tres grandes áreas:
los bosques boreales de Canadá y Alaska, los bosques boreales de Rusia, y
los bosques tropicales de la Amazonia y el escudo de las Guayanas,
recuerda Santamarta.
El problema cuando
se tala un boque primario es que cuando vuelve a crecer ya no es lo mismo.
Los bosques secundarios y las plantaciones forestales que pueden
sustituir, en el mejor de los casos, a la cubierta original son muy
diferentes, menos complejos y más susceptibles al fuego, entre otras
cosas. Los expertos piden una explotación sostenible, como mal menor, o
la conservación.
Gripe
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