En EEUU está muy en
boga la investigación en usos alternativos del maíz, principalmente de
tipo bioenergético. Uno de los suproductos de la fabricación de etanol
de maíz es la zeina ,una proteína que se usa para hacer
comprimidos farmaceuticos, como cubierta de frutos secos y en diversos
productos confeccionados. La Zeina tiene un buen valor de mercado, pero en
la hidrólisis seca del maíz (dried distillers grain DDG), que es la que
se usa para fabricar etanol, no se separa del residuo final que se destina
a la alimentación del ganado (el corn gluten feed), por lo que no es
viable el valorizar sus buenas propiedades industriales.
Científicos del
Servicio de Investigación Agraria de EEUU (ARS) han logrado un método
para separar la zeína a bajo coste, lo que podría incrementar los
beneficios del proceso industrial asociado a la obtención de bioetanol a
base de maíz.
http://www.ars.usda.gov/is/pr/2002/020415.htm
Por otra parte, y
según informa el Washington Post, investigadores de la Universidad
de Illinois están probando un combustible para tractores elaborado a base
de etanol de maíz mezclado con gasóleo
La mezcla de
biodoesel elaborado a base de aceites vegetales con gasoleo normal es
corriente, lo mismo que la de etanol (de maíz o de otro origen) con
gasolina, pero la de etanol con gasóleo presenta una serie de problemas,
ya que el etanol reduce la lubricación del gasóleo, por lo que hacen
falta otros aditivos que contrarresten este efecto. Según las primeras
estimaciones el gasóleo con etanol costaría entre 5 y 15 centavos más
por galón (entre 1,5 y 4,5 céntimos de euro por litro)
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A63604-2002Apr17.html