2. ¿A
qué especies afecta?
El virus
de la influenza aviar pueden afectar a un gran número de especies
de aves incluyendo aves de corral y silvestres. Sin embargo, la
susceptibilidad a la infección, y la manifestación de síntomas
clínicos de la enfermedad es muy variable. Las aves con una mayor
susceptibilidad a la infección son las gallináceas, en tanto que
las anátidas son susceptibles, pero en muchos casos el proceso es
subclínico y actúan como portadores.
Numerosas publicaciones señalan que el virus puede ser aislado de
aves silvestres, siendo la frecuencia de aislamientos mayor en anátidas
que en otras especies. Se considera que este grupo de aves, y
particularmente las migratorias, constituyen los hospedadores
naturales del mismo.
3. ¿Qué
sintomatología muestran las aves afectadas?
Los signos clínicos de la influenza aviar son variables y están
influenciados por la virulencia del virus implicado y las especies
afectadas. Ninguno de los signos clínicos de la enfermedad puede
considerarse patognomónicos. El periodo de incubación es de 21 días,
seguido de una alta mortalidad que se produce entre 3 y 5 días.
En la mayoría de las ocasiones, en las que se produce la muerte
aguda del animal en el primer y segundo día después de la
infección, no es posible encontrar en la necropsia lesiones
macroscópicas. Las lesiones más frecuentemente descritas son:
congestión pulmonar, hemorragias y edemas. El resto de órganos y
tejidos tienen una apariencia normal.
4. ¿Cómo
se contagian las aves?
Una vez introducido el virus dentro de una explotación, al ser
excretado por las heces y secreciones respiratorias, la transmisión
y difusión del mismo se produce fundamentalmente del siguiente
modo:
*
Contacto directo con secreciones de aves infectadas, especialmente
heces
*
Alimentos, agua, equipo y ropa contaminados
* Vía
aerógena
5. ¿Cómo
se propaga la enfermedad de un país a otro?
La
enfermedad puede dispersarse de un país a otro a través del tráfico
internacional de aves vivas. También las aves migratorias,
incluyendo aves acuáticas y marinas pueden transportar el virus a
largas distancias y en el pasado han estado implicados en la
dispersión del virus de la Influenza Aviar de alta patogenicidad.
6. ¿Se
ha producido el contagio de la enfermedad de las aves al hombre?
En la mayoría de los casos el virus de la Influenza Aviar no
infecta a las personas. No obstante, se han producido casos en
humanos cuando ciertos subtipos de HPAI de aves infectadas
entraron en contacto directo con personas que tenían un contacto
estrecho con aves (ganaderos o personal que trabaja con esas
aves). Así en 2003, en el foco de Países Bajos, el veterinario
que trabajaba en la explotación afectada de Influenza Aviar
falleció, y casi 100 personas, que eran personal en contacto con
aves de las explotaciones afectadas, padecieron conjuntivitis.
En el caso de Asia, la transmisión ave-hombre se ha visto
favorecida por sus particulares sistemas de producción avícola,
habiendo fallecido 60 personas de las 117 afectadas en prácticamente
año y medio. Las autoridades mundiales de salud publica (OMS:
Organización Mundial de la Salud) han dado la voz alarma ante los
brotes de Influenza Aviar asiáticos, dado que la mayoría, aunque
no todos, los focos recientes de HPAI han sido causados por la
cepa patogénica H5N1. Hay evidencia creciente de que esta cepa
tiene una capacidad de saltar la barrera ínterespecífica, es
decir, pasar de las aves al hombre, aunque no sea con una
frecuencia elevada, y producir una enfermedad grave con mortalidad
en los humanos que la opinión pública conoce como 'gripe aviar'.
El contagio se produce por vía aerógena, es decir por vía
respiratoria. Los expertos afirman que el consumo de carne de ave
no supone ningún riesgo para la salud humana.
7. ¿Se
ha producido el contagio entre humanos?
No hay
evidencia hasta la fecha de transmisión entre humanos del virus
H5N1 detectado en Asia. Sin embargo, otro motivo de preocupación
para la OMS es que de la situación de casos localizados de gripe
aviar en humanos por contagio directo de las aves, evolucione a
una mayor extensión geográfica de la enfermedad. Los científicos
advierten que los virus de influenza aviar y el de la gripe humana
pueden intercambiar genes, caso de que una persona sea infectada
simultáneamente por ambos virus, es decir, producirse un fenómeno
de recombinación genética entre el material genético de los dos
virus. El nuevo virus, mutado, podría tener una mayor afinidad
por el ser humano y se produciría el contagio entre las personas.
Este hecho, que según los expertos todavía no se ha producido,
es el que se está intentando evitar al controlar su propagación
en las aves, a la vez que se adoptan planes de contingencia para
reducir un posible impacto en la población.
8. ¿Cuál
es la situación reciente sobre Influenza aviar?
Desde
1959, se han detectado 32 focos en aves a nivel mundial,
producidos por diferentes cepas del virus. De estos, sólo 5
afectaron a un elevado número de explotaciones, y tan solo uno se
extendió a otros países. El brote actual comenzó en Corea del
sur en diciembre de 2003 y afecta a numerosos países del Sudeste
asiático. Esta epidemia está producida por el subtipo H5N1 del
virus.
Durante este verano, se han registrado nuevos casos en el sudeste
de Rusia, Mongolia y Kazajastán, pareciendo existir una relación
con la epidemia del sudeste asiático. Esta semana se ha
confirmado en sendas explotaciones de Turquía y Rumania.
En todos los casos, la UE ha prohibido las importaciones de aves y
sus productos de los países afectados.
9. ¿Existe
riesgo de contagio a partir de los alimentos derivados de las
aves?
Un
aspecto que conviene remarcar es que, según los expertos, esta
enfermedad no se trata de un problema de seguridad alimentaría,
ya que aseguran que no existe riesgo de transmisión a partir de
carne de pollo o huevos.
10. ¿Cuáles serían los grupos de personas en los que el
riesgo de infección sería mayor?
En caso
de aparición de la enfermedad en las aves, los grupos de riesgo
incluirían a las personas que tengan contacto frecuente con las
aves infectadas o con el material infectivo. Esto incluye al
personal que presta sus servicios en las granjas, servicios
veterinarios y demás personas involucradas en el control de la
enfermedad.
El riesgo de personas que tengan contacto con aves silvestres,
como cazadores o miembros de organizaciones conservacionistas, se
considera en este momento bajo. Como medida de prevención, los
expertos aconsejan que las sencillas prácticas de lavado de
manos, es decir, el cuidado de la higiene personal es efectivo
para evitar posibles contagios de aves infectadas.
11.
¿Qué deben hacer los particulares, los profesionales, los
cazadores, etc. ante una sospecha de la enfermedad?
Aunque
es difícil el diagnóstico clínico de la enfermedad, nuestra
legislación obliga a comunicar a los servicios veterinarios
oficiales cualquier sospecha de la enfermedad, principalmente, las
altas mortalidades en concentraciones de aves.
12.
¿Qué medidas se han adoptado para evitar la aparición de la
enfermedad en España?
Las
medidas adoptadas por el MAPA, en coordinación con los servicios
de sanidad animal de las Comunidades Autónomas, el Ministerio de
Medio Ambiente y el Ministerio de Sanidad y Consumo se basan en
los siguientes aspectos fundamentales:
a)
Control de las importaciones de aves y sus productos desde los países
en los que está presente la infección: de esta forma, de acuerdo
con los demás Estados miembros de la UE, se han prohibido toda
importación de material de riesgo de esos países.
b)
Intensificación del Programa de vigilancia de la enfermedad en
aves domésticas. Este programa se inició en el año 2003. Sus
objetivos son:
1.
detectar la prevalencia de los virus H5 y H7 de baja patogenicidad
en las aves de corral,
2.
establecer los tipos de aves más susceptibles al virus,
interconectar
las redes de epidemiovigilancia veterinarias y humanas.
Desde el 2003 hasta la fecha, se han analizado 21.560 muestras, no
habiéndose realizado ningún aislamiento vírico.
El programa del año 2005 presenta como novedades su mayor
orientación hacia las especies de aves más susceptibles y la
intensificación en el muestreo.
c)
Desarrollo de un Programa de vigilancia de la enfermedad en aves
silvestres. El programa se inició en el año 2004. Su objetivo
específico es averiguar cuáles son las zonas dónde es más
probable que exista el virus en los animales salvajes, para poder
adoptar medidas de precaución en las granjas de aves de corral próximas.
En el programa realizado el año pasado se realizaron 162 análisis,
sin detectarse la presencia de virus. En el que se está
realizando este año, también se ha intensificado la presión de
muestreo y se ha introducido un sistema de vigilancia pasiva,
mediante el que todas las personas e instituciones ligadas a la
conservación de la vida natural, deben comunicar a las
autoridades competentes los incrementos de mortalidad que observen
en las aves silvestres, para proceder a una investigación sobre
la causa de la muerte.
d)
Intercambio de información y cooperación con el sector productor
para monitorizar el estado sanitario de las aves.
13.
¿Qué medidas se adoptarían en caso de detección de la
enfermedad en España?
La legislación comunitaria regula las actuaciones a realizar en
el caso de aparición de un brote de Influenza aviar altamente patógena
en aves de corral.
Estas medidas se centran en el sacrificio de las aves infectadas y
de las sospechosas unido a la imposición de estrictas
restricciones al movimiento de los animales de las explotaciones
cercanas.
Existe la posibilidad de contener la enfermedad mediante vacunación.
Aunque existe base legal para realizar un programa de vacunación
obligatorio, se ha de valorar por expertos en cada situación su
empleo, por razones estratégicas de lucha contra la enfermedad.
14.
¿Cuál es el sistema más eficaz de lucha frente a la Influenza
Aviar para evitar una posible pandemia humana?
Las
medidas más eficaces para evitar la aparición de una posible
pandemia humana, deberían de ser adoptadas en el punto de origen,
es decir Sudeste Asiático, donde las particulares condiciones de
producción (pequeñas explotaciones familiares destinadas al
autoconsumo o comercio local) y comercialización de las aves y
sus productos (mercados de aves vivas, ausencia de control
veterinario...) pueden favorecer la recombinación genética del
virus de la gripe aviar y del virus de la gripe humana. Caso de
producirese este hecho el riesgo para el resto del mundo sería
mayor por el posible contagio entre personas.
Por ello, todas las organizaciones internacionales (FAO, OMS,
OIE...) consideran prioritario mejorar las condiciones sanitarias
en las explotaciones avícolas del sudeste asiático mediante un
aumento de la vigilancia veterinaria de las mismas, un cambio
progresivo de los sistemas de producción y de comercialización
y, caso de aparecer focos en explotaciones avícolas, una correcta
política de sacrificio de los animales, acompañada de la
indemnización a los propietarios. Más
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