A juzgar por
lo ocurrido a lo largo de la historia, las pandemias de gripe tienden a
producirse como media unas tres o cuatro veces cada siglo, de resultas
de la aparición de un nuevo subtipo del virus que se transmite fácilmente
de una persona a otra. Sin embargo, la aparición de una pandemia de
gripe es impredecible. En el siglo XX, a la gran pandemia de gripe de
1918-1919, que causó según se estima causó entre 40 y 50 millones de
muertos en todo el mundo, siguieron las pandemias de 1957-1958 y
1968-1969.
Los expertos
coinciden en que la aparición de otra pandemia de gripe es inevitable y
posiblemente inminente.
La mayoría de
los expertos en gripe coinciden también en que la rápida matanza de la
totalidad de la población de aves de corral de Hong Kong en 1997 evitó
probablemente una pandemia.
Es posible
adoptar varias medidas para intentar reducir al mínimo los riesgos para
la salud pública mundial que pueden derivarse de los grandes brotes de
gripe aviar por H5N1 altamente patógena. Una prioridad inmediata es
detener la propagación de la epidemia en las poblaciones de aves de
co-rral, estrategia que reduce las oportunidades de exposición humana
al virus.