La rápida
destrucción, a lo largo de tres días, de toda la población de aves de
corral de Hong Kong, estimada aproximadamente en 1,5 millones de
animales, redujo las posibilidades de transmisión di-recta a la especie
humana y evitó tal vez una pandemia.
Ese
acontecimiento alarmó a las autoridades sanitarias, pues demostraba por
primera vez que un virus de la gripe aviar podía transmitirse
directamente al hombre y causar una enfermedad grave con alta
mortalidad. La alarma cundió de nuevo en febrero de 2003, cuando un
brote de gripe aviar por H5N1 registrado en Hong Kong causó dos casos y
una muerte entre los miembros de una fami-lia que había viajado
recientemente al sur de China. Otro hijo de la familia falleció durante
esa vi-sita, pero se desconoce la causa de la muerte.
Otros dos
virus de la gripe aviar han sido causa reciente de enfermedad en el
hombre. Un brote de la gripe aviar H7N7 altamente patógena, declarado
en los Países Bajos en febrero de 2003, causó la muerte de un
veterinario dos meses más tarde, y un cuadro leve en otras 83 personas.
Se han regis-trado casos leves de la gripe aviar H9N2 entre niños en
Hong Kong en 1999 (dos casos) y a media-dos de diciembre de 2003 (un
caso). La cepa H9N2 no es altamente patógena en las aves.
La causa más
reciente de alarma se ha producido en enero de 2004, tras confirmar las
pruebas de laboratorio la presencia de la cepa H5N1 de la gripe aviar en
personas con síntomas respiratorios graves en el norte de Viet Nam.
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