Fundación
Charles Darwin para las islas Galápagos
Puerto Ayora, Galápagos, 8 de Diciembre, 2001
En
1982 se reportó por primera vez en Galápagos la presencia de escama
algodonosa o pulgón
CONTROL BIOLÓGICO
COMO ALTERNATIVA
La
experiencia ha demostrado que el uso de químicos no es efectivo para
controlar el pulgón, razón por la cual especialistas de California
recomiendan que se aplique control biológico como método de control del
pulgón.
El control biológico consiste en la utilización de enemigos naturales de
la plaga que se necesita controlar o eliminar. En el caso del pulgón, su
enemigo natural es la mariquita (Rodolia cardinalis), especie que no
existe en Galápagos, razón por la cual se han realizado más de dos años
de estudios exhaustivos antes de introducir esta especie a Galápagos
porque al introducir un enemigo natural sin hacer los estudios necesarios,
se corre el riesgo de que éste se convierta en una plaga imposible de
eliminar.
ESTUDIOS
REALIZADOS
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En 1996
el Servicio Parque Nacional Galápagos y la Fundación Charles Darwin
formaron un comité científico para evaluar la posibilidad de introducir
a Galápagos la mariquita, como control.
En 1997 la Fundación Charles Darwin inició los estudios que consistieron
en:
· Determinar el rango alimenticio de la mariquita.
· Evaluar la seguridad de su introducción intencional.
· Estudiar la ecología e impacto de la escama algodonosa.
· Determinar si algunos insecto de Galápagos podrían servir como
enemigos naturales de la escama algodonosa.
En
1999 se construyó en la ECCD un laboratorio de aislamiento de insectos,
cuyas condiciones aseguran la realización de pruebas con la mariquita sin
correr el riesgo de que alguna se pueda escapar. |
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En marzo de 1999 la Dra. Charlotte Causton, jefa del área de entomología
de la ECCD, viajó invitada a Australia, donde recibió capacitación en
procedimientos de crianza de escarabajos. 97 mariquitas fueron donadas por
los laboratorios Australianos; estos escarabajos fueron traídos a Galápagos
bajo condiciones extremas de cuarentena e inmediatamente se los ingresó
al laboratorio de aislamiento.
Las pruebas de laboratorio y revisiones bibliográficas demostraron que la
mariquita se alimenta solamente escama algodonosa y parientes cercanos a
esta plaga. Insectos escama fueron recolectados en todo el archipiélago,
pero la mariquita no mostró interés en 17 de las especies nativas e
introducidas que se recolectaron. La única especie de la que la mariquita
se alimentó fue una especie que vive bajo tierra que pertenece a la misma
familia de la escama algodonosa, pero esto no representa ningún peligro
porque la mariquita no puede escarbar en la tierra y esta especie de pulgón
está protegido dentro de un quiste duro.
Los resultados de los experimentos también probaron que las mariquitas
nativas de Galápagos y otros predadores de escamas no se alimentan de la
escama algodonosa.
Debido a que algunas mariquitas producen una sustancia tóxica para
protegerse de depredadores, se realizaron ensayos con pájaros terrestres
encautiverio para determinar si la mariquita es tóxica para los pájaros
insectívoros. Estos ensayos demostraron que las aves al alimentarse de
mariquitas no producen ninguna reacción tóxica.
Con los resultados de estos estudios la Fundación Charles Darwin elaboró
un análisis de los riesgos asociados a la liberación de la mariquita (Rodolia
cardinalis), el mismo que se entregó al Parque Nacional Galápagos. Este
análisis debe ser estudiado por un comité técnico formado por miembros
de la misma Fundación y el Parque, y por especialistas en conservación,
para así decidir si es o no adecuada la liberación de la mariquita como
control biológico de la escama algodonosa en Galápagos.


http://www.darwinfoundation.org/espanol/noticias/noticia12080101.html
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