200
científicos piden al Gobierno que paralice el Plan Hidrológico
Medio
Ambiente no hace caso de 83 informes que había solicitado y BARCELONA
Un
total de 200 catedráticos, doctores y profesores de universidades
españoles
han suscrito un documento en el que se rechaza el Plan Hidrológico
Nacional
(PHN) tal como está actualmente redactado, y se pide tiempo y
debate
para elaborar uno nuevo. El documento se dará a conocer formalmente
mañana
lunes, pero ayer trascendió su existencia en el marco de las Primeras
jornadas
catalanas por una nueva cultura del agua , que se celebraron en el
paraninfo
de la Universitat de Barcelona.
En
estas jornadas se reunieron varios de los firmantes del documento, como
Pedro
Arrojo, presidente del Congreso Ibérico sobre Planificación y Gestión
de
Aguas;
el hidrólogo Narcís Prat; el biólogo Francesc Gallart; el socioecólogo
Ramón
Folch, y el profesor de Historia Económica Enric Tello.
El
documento reclama tiempo y debate para redactar un PHN nuevo, "porque
el
actual sólo es una especie de paseo militar. Se hacen las cosas porque sí,
sin
tener en cuenta la opinión de los científicos", señaló Tello,
quien también es
portavoz
de Ecologistas en Acción en Catalunya.
FONDOS
DESAPROVECHADOS. Pedro Arrojo explicó así esta
marginación
científica:
"El Ministerio de Medio Ambiente pidió a 132 científicos --yo entre
ellos
y me pagaron 200.000 pesetas-- un informe sobre el Plan Hidrológico.
Pues
bien, estos informes ni figuran en el plan, ni siquiera se han divulgado,
cuando
entendemos que la ciudadanía tiene derecho a conocer unos trabajos
pagados
con dinero público".
Arrojo
inició una investigación para hallar esos informes, consultando a todas
las
universidades españolas. "Encontramos a 132 científicos que habían
sido
consultados
por el ministerio y 83 de ellos ya nos han facilitado esos informes
pagados
por la Administración. Pues bien, todos, menos uno, son contrarios al
Plan
Hidrológico".
El
documento que suscriben los científicos y que se divulgará mañana
también
recoge que el PHN rehúye la directiva marco de aguas de la UE, tanto
en
los aspectos medioambientales como en los económicos. Por último, los
científicos
reclaman que se publiquen sus trabajos, al haber sido pagados con
fondos
públicos.
Protesta
en la plaza de la Universitat
La
manifestación que se celebró el 25-2-2001 en Barcelona, y partió al
mediodía
de
la plaza de la Universitat hasta el Pla de la Catedral, ha tenido la
participación
garantizada.
Las comarcas del Ebro enviaron una flotilla de 102 autocares,
centenares
de coches y un tren especial desde Tortosa.
También
en Barcelona muchas fachadas del Eixample lucen pancartas
contra
ese plan, por lo que cabe suponer que los del sur no estarán solos.
La
Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona y muchas
organizaciones
ecologistas de la ciudad apoyan una manifestación que,
además
de reivindicativa, será lúdica. Cuatro bandas uniformadas, 60 grallers y
comparsas
lo garantizan.
La
concentración tiene el apoyo de todos los partidos políticos, menos CiU
y
el
PP. Aunque ayer Jordi Pujol la calificó de "legítima" y aseguró
que servirá
para plantear el modelo de crecimiento de las comarcas del
Ebro.
A raíz del conflicto en las tierras del Ebro, esta semana
L'Observatori del
programa Els matins amb Josep Cuní , de Ona Catalana, ha planteado
a los
oyentes si consideran que se favorece unas comarcas más que a
otras.
Un 93% de las llamadas han contestado que sí. El 7% restante cree
que en
Catalunya no hay comarcas más discriminadas. Han llamado un total
de 761
oyentes. 710 han marcado el teléfono del sí , y 31, al teléfono
del no .
Destaca una especial sensibilidad en las tierras del Ebro, donde el
100% han
votado sí y se refleja claramente la movilización contra el Plan
Hidrológico, los
parques eólicos y la central térmica.
En el Ripollès, las quejas se han centrado en las comunicaciones
viarias y
en los cortes de electricidad, una protesta compartida en el
Priorat. En
Barcelona, donde la respuesta también ha sido con el 100% de las
llamadas a
favor del sí , las quejas proceden del área metropolitana.